Tradicionalmente, las raíces de yacón se utilizan para calmar la sed. Según algunos cronistas, los «chasquis» —mensajeros del imperio Inca— llevaban en sus alforjas raíces de yacón para satisfacer sus necesidades de agua y de ciertos electrolitos, anécdota comprensible si tenemos en cuenta que esta raíz contiene un alto porcentaje de agua, azúcares y vitamina K. El cultivo del yacón no solo se ha dado en valles interandinos, sino también, en la Costa peruana. Evidencia de ello son los fardos funerarios de la cultura Paracas donde, según arqueólogos, las raíces de yacón se encontraban en cada fardo. Asimismo, Towle (1961) señaló que el yacón se cultivaba como fuente alimenticia en el periodo de la cultura Mochica, ubicados en la Costa Norte del Perú, representado por alfareros en vasijas de barro. Esto indica la importancia del tubérculo para nuestros antepasados debido a los beneficios y propiedades del mismo, así como la facilidad de su cultivo. El yacón (Smallanthus Sonchifolius) crece en las zonas cálidas y templadas de la Cordillera de los Andes. Esta miel se obtiene del concentrado de las raíces de yacón. El yacón disminuye el nivel de triglicéridos en el organismo, estimula la producción del ácido fólico y mejora la absorción de calcio. La miel de yacón es una opción saludable al uso de azúcar refinada.
INGREDIENTES
Yacón (Smallanthus sonchifolius)
USO SUGERIDO
Echar 1 chucharada de miel de yacón en ensaladas de frutas, pancakes, smoothies, etc.
INFORMACIÓN ADICIONAL
- Gluten-free
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USDA Organic
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EU Organic
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Certificado por Control Union